El partido, correspondiente a la décima fecha del torneo alemán, se complicó para el Bayern cuando el Unión Berlín se adelantó en el marcador. Sin embargo, al minuto 37, Díaz protagonizó una jugada memorable: tras una pared, se deslizó para evitar que el balón saliera por la línea de fondo, se levantó, eludió a un rival y, sin apenas ángulo de tiro, sacó un potente remate que se coló en la red para el 1-1 parcial. Este fue su sexto gol en la Bundesliga y el undécimo de la temporada en todas las competiciones. La prensa alemana calificó la jugada como “magia” y un “gol sublime”.
Su entrenador, Vincent Kompany, destacó que el equipo “necesitaba ese momento de brillantez de Lucho”. A pesar de que el Unión Berlín volvió a tomar la delantera, un gol de Harry Kane en el tiempo de adición selló el empate definitivo, permitiendo al Bayern Múnich mantener su racha sin derrotas. La actuación de Díaz llega después de un partido de Champions League en el que anotó un doblete pero fue expulsado, demostrando su capacidad para ser decisivo.












