UU., como el propio presidente, su familia y su exembajador.

La investigación resalta la paradoja de que el sistema antilavado del país esté liderado por alguien que, según sus propias palabras, obtuvo su experiencia en inteligencia del M-19. “Mi experiencia en inteligencia proviene del M-19.

Fui muy importante en esa estructura, y por eso me vieron los méritos”, declaró Lemus al asumir su cargo.

Para analistas internacionales, esta situación es vista como una “fractura estructural del riesgo país”, donde el Estado celebra el Día Nacional de la Prevención del Lavado de Activos mientras su cúpula está sancionada por presunta facilitación de flujos ilícitos. El informe concluye que, en la práctica, el vigilante del lavado de activos está negociando con los lavadores, y que la celebración de la prevención del lavado se ha convertido en un “teatro” para encubrir la realidad institucional del país.