Nueve militares adscritos al Batallón de Infantería N.º 32 “General Pedro Justo Berrío” fueron capturados por su presunta implicación en la tortura, homicidio y desaparición forzada de un civil en la base militar Antorcha, en Frontino, Antioquia. La víctima fue identificada como Esneider Flórez Manco, un joven de 26 años con un aparente déficit cognitivo, conocido en la comunidad local. Los hechos ocurrieron el pasado 7 de octubre de 2025, cuando los uniformados detuvieron a Flórez Manco por “merodear” en las inmediaciones de la base.
Según los reportes, lo ingresaron a la instalación, donde habría sido sometido a una golpiza severa que le causó la muerte. Posteriormente, su cuerpo habría sido arrojado a la quebrada Las Ánimas.
Entre los capturados se encuentran un teniente, un sargento segundo y varios soldados profesionales, quienes fueron apartados de sus funciones y puestos a disposición de la Justicia Penal Militar y la Fiscalía. El presidente Gustavo Petro confirmó las capturas a través de su cuenta de X. El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, se pronunció sobre el caso, afirmando que este tipo de hechos “se salieron de toda la ética” de la fuerza pública y que deben ser sancionados con rigor para preservar la confianza ciudadana. El caso ha generado una fuerte indignación y pone de relieve serios interrogantes sobre el uso de la fuerza, el control en las cadenas de mando y la protección de civiles vulnerables por parte de las fuerzas estatales en zonas remotas del país.
En resumenNueve militares, incluyendo un teniente y un sargento, fueron capturados por la presunta tortura, homicidio y desaparición forzada de Esneider Flórez Manco, un civil con discapacidad cognitiva, en una base militar en Frontino, Antioquia. El Gobierno Nacional rechazó los hechos y aseguró que los responsables serán sancionados con rigor, mientras el caso aviva el debate sobre el uso de la fuerza y los derechos humanos en las Fuerzas Armadas.