El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, sufrió un doble revés en su intento por lanzar su candidatura presidencial para 2026, luego de que la Registraduría Nacional del Estado Civil le negara la inscripción de su comité recolector de firmas y un juzgado de Bogotá le negara una tutela con la que buscaba obligar a la entidad a registrarlo. Estas decisiones dejan su aspiración en un limbo jurídico y limitan sus opciones para competir por fuera del Pacto Histórico. La Registraduría, a través de una resolución, determinó que la inscripción de Quintero como precandidato a la consulta del Pacto Histórico del pasado 26 de octubre quedó en firme, lo que lo inhabilita para ser candidato por otro movimiento en el mismo proceso electoral. Aunque Quintero renunció a dicha consulta alegando riesgos jurídicos, su nombre permaneció en el tarjetón y obtuvo más de 142.000 votos.
El exalcalde argumentó que no estaba inhabilitado, respaldándose en una certificación del Polo Democrático que afirmaba que no era militante ni fue inscrito formalmente por ellos. Sin embargo, la autoridad electoral consideró que su participación en la consulta le impide ahora buscar un aval por firmas con su movimiento “Reset Total contra el Narco y los Corruptos”. Paralelamente, el juzgado 72 de Bogotá negó la acción de tutela interpuesta por Quintero, al considerar que la Registraduría no vulneró sus derechos, ya que actuó dentro de los plazos legales. Tras las decisiones, Quintero calificó la situación como un “abuso de poder” y anunció que denunciará penalmente al registrador.
Dirigentes uribistas celebraron la noticia, afirmando que “se salvó Colombia”.
En resumenLa Registraduría y un juez negaron a Daniel Quintero la posibilidad de inscribir su candidatura presidencial por firmas, argumentando que su participación en la consulta del Pacto Histórico lo inhabilita para competir por otro movimiento. Quintero calificó la decisión como un abuso de poder y anunció acciones legales, mientras su futuro político para 2026 se vuelve incierto.