Paradójicamente, este anuncio se produce mientras su administración evalúa un posible plan conjunto de desnuclearización con Rusia y China, aunque el exmandatario advirtió: “Veremos si funciona”. En respuesta a la orden de Trump, el presidente ruso, Vladimir Putin, encargó a su Consejo de Seguridad que prepare propuestas para reanudar las pruebas nucleares si Washington da el primer paso, aunque indicó que Rusia no busca una escalada, sino que responderá de manera proporcional para proteger su seguridad nacional. Estas acciones se enmarcan en una política de defensa que Trump ha denominado “paz a través de la fuerza”, la cual incluye la restauración del antiguo nombre de “Departamento de Guerra” para reforzar la imagen de fortaleza militar del país y un presupuesto récord de un billón de dólares para defensa.