El presidente Gustavo Petro ordenó la terminación del contrato con la empresa norteamericana que suministra combustible al avión presidencial, tras un incidente en Cabo Verde donde se negó el servicio. El mandatario atribuyó el hecho a una "persecución" del gobierno de Donald Trump por su inclusión en la Lista Clinton, escalando las tensioniones diplomáticas entre ambos países. El percance ocurrió durante una escala técnica en Cabo Verde, África, en medio de la gira del presidente por Medio Oriente. Petro desmintió versiones de prensa que ubicaban el incidente en Madrid y, por el contrario, agradeció la ayuda de España, que permitió el traslado de la aeronave a una base militar para abastecerse. “Fue la empresa norteamericana con la que la FAC contrató toda su gasolina fuera del país, cosa que nunca debió ocurrir”, trinó el presidente, calificando el hecho como una “humillación”. El mandatario vinculó directamente el suceso con su sanción por parte de Estados Unidos: “El mundo sabe que me persigue Trump porque me opuse al genocidio en Gaza y al crimen en el Caribe”.
En respuesta a las sanciones, tanto Petro como su ministro del Interior, Armando Benedetti, quien también fue incluido en la lista, han tomado acciones legales.
Benedetti anunció la contratación del abogado Michael Díaz para representarlo ante la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Por su parte, el presidente será representado pro bono por el abogado Daniel Kovalik.
Este episodio evidencia las consecuencias tangibles de las sanciones estadounidenses y la estrategia del gobierno colombiano de enmarcarlas como una ofensiva política.
En resumenTras la negativa de una empresa estadounidense a abastecer de combustible el avión presidencial en Cabo Verde, el presidente Petro ordenó cancelar el contrato y denunció una persecución política ligada a su inclusión en la Lista Clinton. Tanto él como el ministro Benedetti han iniciado procesos legales en EE. UU. para ser excluidos de la lista, en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas.