Ante la inminente confrontación, Pizarro optó por dar un paso al costado.

“Mi compromiso no es con una curul, sino con Colombia, con las organizaciones y con la unidad.

Me alejo de las actuales discusiones y regreso a la lucha política”, afirmó en un video, añadiendo que se pone a disposición del presidente Petro, el Frente Amplio y la Constituyente. Por su parte, Corcho asumió el reto y se fijó una meta ambiciosa: “El llamado a la ciudadanía es a que nos acompañen para lograr la elección de 55 senadores y 85 representantes a la cámara”. La decisión de Pizarro, aunque resuelve la disputa inmediata, evidencia las complejidades y los reacomodos de poder dentro de la coalición gobernante, que busca mantener la cohesión tras el éxito de su consulta popular.