La senadora María José Pizarro anunció su decisión de no aspirar a la reelección y de retirarse de la contienda por encabezar la lista al Senado del Pacto Histórico, allanando el camino para que la exministra de Salud, Carolina Corcho, asuma dicha posición. Esta movida busca resolver una creciente tensión interna en la coalición de gobierno y redefinir los liderazgos de cara a las elecciones de 2026. La disputa por el primer lugar de la lista cerrada se originó por dos acuerdos políticos contradictorios. Pizarro defendía un pacto de septiembre que le garantizaba la posición a cambio de no participar en la consulta presidencial. Sin embargo, Corcho, quien obtuvo casi 700.000 votos y quedó en segundo lugar en dicha consulta, reclamó su derecho basado en un acuerdo previo de julio que otorgaba ese puesto al segundo más votado.
Ante la inminente confrontación, Pizarro optó por dar un paso al costado.
“Mi compromiso no es con una curul, sino con Colombia, con las organizaciones y con la unidad.
Me alejo de las actuales discusiones y regreso a la lucha política”, afirmó en un video, añadiendo que se pone a disposición del presidente Petro, el Frente Amplio y la Constituyente. Por su parte, Corcho asumió el reto y se fijó una meta ambiciosa: “El llamado a la ciudadanía es a que nos acompañen para lograr la elección de 55 senadores y 85 representantes a la cámara”. La decisión de Pizarro, aunque resuelve la disputa inmediata, evidencia las complejidades y los reacomodos de poder dentro de la coalición gobernante, que busca mantener la cohesión tras el éxito de su consulta popular.
En resumenMaría José Pizarro se retiró de la contienda por la cabeza de lista al Senado del Pacto Histórico, dejando la vía libre a Carolina Corcho. La decisión, tomada para preservar la unidad de la coalición, redefine los equilibrios de poder interno y enfoca la estrategia del partido en consolidar mayorías en el Congreso para 2026.