Martha Isabel Ramírez, gerente de la Unidad de Rentas del Valle, explicó que el sistema permite que cualquier ciudadano, al escanear el código QR de una botella, pueda confirmar si esta proviene de canales de distribución legales. La medida busca garantizar la comercialización responsable de licor, proteger la salud de los consumidores y asegurar que los impuestos recaudados se destinen a inversión social. La iniciativa ha sido bien recibida por los ciudadanos, quienes la consideran una herramienta útil para evitar el consumo de licor adulterado, especialmente de cara a las festividades de fin de año.

Un consumidor comentó: “Ojalá todas las licoreras tuvieran ese servicio porque me parece muy bueno, va uno a la fija”.

Este plan piloto representa un paso importante en la modernización de los controles fiscales y sanitarios en el departamento.