El ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, presentó su renuncia irrevocable al cargo tras solo cuatro meses de gestión, agudizando la inestabilidad en el gabinete del presidente Gustavo Petro. Su salida se produce en un momento de alta tensión política, motivada oficialmente por la absolución del expresidente Álvaro Uribe Vélez y enmarcada por duros enfrentamientos con otros altos funcionarios y una moción de censura en su contra en el Congreso. En su carta de renuncia, Montealegre expresó su "profunda indignación" por el fallo que absolvió a Uribe, a quien calificó como "un criminal de guerra", y afirmó que su deber como víctima lo obliga a "retomar el ejercicio de mis derechos para impedir que sus actos queden en la impunidad", incluso acudiendo a tribunales internacionales. Esta decisión se da en un contexto de múltiples conflictos.
Montealegre mantenía una disputa pública con el procurador general, Gregorio Eljach, a quien acusó de proteger a Uribe, y con el ministro del Interior, Armando Benedetti. Además, su renuncia llega un día después de presentar el borrador del proyecto de ley para convocar una Asamblea Nacional Constituyente, lo que motivó a la senadora Paloma Valencia a promover una moción de censura en su contra. En su misiva, el ahora exministro lanzó una advertencia al presidente Petro: "Cuídese mucho: en el palacio hay traidores que acechan con dagas peligrosas".
El secretario jurídico de la Presidencia, Augusto Ocampo, asumirá la cartera de manera interina.
En resumenEl ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, dimitió después de solo cuatro meses, argumentando la necesidad de continuar su lucha judicial contra la absolución de Álvaro Uribe. Su salida se produce en medio de conflictos con el Procurador y el Ministro del Interior, y ante una inminente moción de censura, lo que evidencia una notable crisis de gobernabilidad en el Ejecutivo.