Anunció que su defensa estará a cargo del abogado estadounidense Dan Kovalik.

Por su parte, el ministro Benedetti rechazó la inclusión afirmando que "en este país nadie se cree el cuento de que yo soy narcotraficante" y concluyó con la frase "Gringos go home". La medida ha sido respaldada por congresistas republicanos y la oposición en Colombia, mientras que el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela la calificó de "ilegítima y neocolonial".