La investigación federal, denominada "Operation Royal Flush" y "Nothing But Bet", ha destapado dos esquemas criminales.
Por un lado, se acusa a Terry Rozier de participar en un esquema de apuestas basado en su propio desempeño, utilizando información privilegiada para facilitar fraudes, similar al caso del exjugador Jontay Porter, suspendido de por vida en 2024. Las sospechas sobre Rozier se remontan a un partido de marzo de 2023, cuando un flujo inusual de apuestas coincidió con su salida temprana del juego por una supuesta lesión. Por otro lado, Chauncey Billups, miembro del Salón de la Fama, fue detenido por su presunta participación en una red de póker ilegal respaldada por familias de la mafia de Nueva York, que utilizaba tecnología para engañar a los jugadores. Los cargos que enfrentan incluyen fraude electrónico y lavado de dinero, con penas que podrían alcanzar hasta 20 años de prisión. Este escándalo representa una grave amenaza para la integridad de la NBA, especialmente en un contexto de auge de las apuestas deportivas legalizadas en Estados Unidos, un mercado que movió más de 120.000 millones de dólares en 2024. La liga, que tiene acuerdos con importantes casas de apuestas, ha suspendido temporalmente a los implicados mientras avanzan las investigaciones.













