El presidente Gustavo Petro anunció que ha dado la orden de eliminar todos los aranceles a la importación de telas y cueros, con el objetivo de proteger y expandir la industria nacional de confecciones y marroquinería. La medida busca reducir los costos de producción para que el sector de la moda colombiano, reconocido por su calidad, pueda competir en los mercados internacionales y fortalecerse como un gran exportador. La decisión del mandatario responde a un llamado del empresario textil Guillermo Elías Criado, quien denunció las desventajas competitivas de la industria local frente a las importaciones asiáticas, argumentando que la producción nacional de hilos no cubre ni el 5% de la demanda del sector. Según Criado, mantener los aranceles a las materias primas perpetúa el rezago y pone en riesgo miles de empleos en las más de 142.000 micro, pequeñas y medianas empresas que componen el sector.
Sin embargo, la propuesta ha generado una fuerte oposición desde el sector agrícola.
La Confederación Colombiana del Algodón (Conalgodón) advirtió que un proyecto de decreto similar, que plantea reducir el arancel de importación de hilados de 10% a 0%, pondría en riesgo la supervivencia del cultivo de algodón en el país. El gremio asegura que la medida afectaría a miles de agricultores en regiones como Córdoba, Cesar y Sucre, y podría llevar al cierre de las tres hilanderías nacionales que aún operan. Por su parte, el Ministerio de Agricultura presentó objeciones técnicas al proyecto, proponiendo en su lugar fortalecer los controles a la subvaloración de importaciones para proteger la competitividad del agro y los encadenamientos productivos.
En resumenEl presidente Gustavo Petro ordenó la eliminación de aranceles a telas y cueros para impulsar la competitividad de la industria de la confección. La medida, que busca reducir costos y fomentar la exportación, ha generado una fuerte oposición del sector algodonero, que advierte sobre el riesgo para la producción nacional y el empleo rural.