El Gobierno Nacional ha presentado una ambiciosa reforma tributaria que busca recaudar 26,3 billones de pesos para financiar el presupuesto de 2026, generando un intenso debate nacional sobre su impacto en la clase media y la economía del país. La propuesta, calificada por el presidente Petro como "contra los ricos", ha sido duramente criticada por exministros de Hacienda y analistas, quienes la tildan de regresiva y perjudicial para la confianza inversionista. El núcleo de la controversia radica en el aumento de impuestos indirectos, que representan la mayor parte del nuevo recaudo. El punto más sensible es el incremento gradual del IVA a la gasolina y al ACPM, que pasaría del 5 % actual al 19 % en 2027 y 2028 respectivamente.
Según expertos, esto encarecería el transporte, los alimentos y los servicios, afectando desproporcionadamente a los hogares de ingresos medios y bajos.
La defensa del presidente Petro, argumentando que “el pobre no usa casi la gasolina”, ha causado indignación y ha sido refutada por diversos sectores.
La reforma también contempla alzas en el impuesto de renta para ingresos superiores a 8,7 millones de pesos, un IVA del 19 % para vehículos híbridos y mayores gravámenes a bebidas alcohólicas, cigarrillos y espectáculos. Exministros de Hacienda de diferentes corrientes políticas han coincidido en que, si bien es necesario un ajuste fiscal, el articulado propuesto no será aprobado, pues asfixia a la clase media y espanta la inversión. La reforma es vista como una copia de las propuestas neoliberales de la OCDE, priorizando impuestos regresivos de fácil recaudo en lugar de una tributación progresiva y equitativa, lo que ha llevado a comparaciones con la fallida reforma de Duque-Carrasquilla que desató el estallido social.
En resumenLa reforma tributaria del gobierno Petro, que busca un recaudo de 26,3 billones de pesos, ha sido ampliamente criticada por su carácter regresivo. El aumento del IVA a los combustibles es el punto más polémico, ya que se prevé que impactará fuertemente a la clase media y popular, contradiciendo la narrativa oficial de que solo afectará a los más ricos.