Este movimiento se produce en paralelo a una serie de desinversiones estratégicas. Recientemente, se anunció un acuerdo para que el Banco de Bogotá adquiera el portafolio de clientes de persona natural de Itaú en Colombia y Panamá. Además, a principios de 2025, la comisionista de bolsa de Itaú cedió sus clientes de banca personal a Progresión S.A., y la firma global Gallagher adquirió la cartera de clientes de Itaú Corredor de Seguros. En conjunto, estas acciones demuestran una clara reorientación del banco para fortalecer su competitividad y consolidar su plataforma regional, enfocándose en clientes empresariales, multinacionales e instituciones públicas y financieras, mientras se desprende de las operaciones de banca minorista.