La transacción está sujeta a las aprobaciones regulatorias correspondientes, y mientras se surten los trámites, Itaú Colombia mantendrá sus servicios y canales sin cambios.

Para Itaú, esta venta es un paso clave en su proceso de transformación en Colombia, que busca enfocar sus operaciones en segmentos corporativos, tesorería y filiales especializadas. La desinversión en la banca de personas se suma a otras movidas recientes, como la cesión de la cartera de clientes de su comisionista de bolsa a Progresión S.A. y la venta de la cartera de Itaú Corredor de Seguros a Arthur J. Gallagher & Co., evidenciando una clara estrategia de reestructuración y especialización en el mercado colombiano.