La reacción del mercado fue positiva, con la acción del Banco de Bogotá registrando un alza del 4,01% tras el anuncio, cerrando en $39.900. La operación, vista como una jugada estratégica del Grupo Aval para consolidar su dominio, está sujeta a las aprobaciones de los entes regulatorios, principalmente la Superintendencia Financiera de Colombia.

Durante el periodo de transición, Itaú ha asegurado que mantendrá sus servicios y canales sin cambios para no afectar a los usuarios actuales.