La decisión favorece un acuerdo previo con Netflix, argumentando mayor certeza financiera y menor riesgo para los accionistas, en un movimiento que reconfigura las alianzas en la industria del entretenimiento. La propuesta de Paramount, que ofrecía US$30 por acción en efectivo, fue considerada "inferior y más riesgosa" por WBD.
La principal preocupación del directorio de Warner Bros. radicó en la incertidumbre sobre la estructura de financiamiento de Paramount, la cual dependía en gran medida de compromisos de capital de terceros, incluyendo fondos vinculados a la familia Ellison y varios fondos soberanos. La junta de WBD señaló que Paramount no proporcionó garantías claras ni compromisos incondicionales, y que el respaldo proveniente de un fideicomiso revocable no ofrecía la seguridad necesaria para una transacción de tal magnitud. En contraste, WBD defendió su acuerdo previo con Netflix, valorado en unos US$82.700 millones (a US$27,75 por acción), para la adquisición de sus estudios de cine y televisión, su biblioteca de contenidos y el servicio de streaming HBO Max. Según el directorio de WBD, este pacto cuenta con compromisos de deuda robustos y no depende de financiación externa, lo que ofrece una mayor certeza de cierre. La junta directiva instó a sus inversionistas a rechazar la oferta de Paramount, calificándola de inferior en valor total para los accionistas una vez considerados los riesgos asociados, las posibles dificultades regulatorias y la menor solidez financiera de Paramount en comparación con Netflix.










