ha completado la adquisición de la operación de Cerro Matoso S.A., una de las minas de ferroníquel más importantes del mundo, tras la venta por parte de la australiana South32. Esta transacción marca un cambio estratégico para la mina ubicada en Córdoba, Colombia, integrándola a un grupo donde el níquel es un eje central de negocio. La adquisición se concretó en diciembre, con CoreX asumiendo el control de las operaciones.

El valor del acuerdo podría alcanzar hasta 100 millones de dólares, aunque los detalles financieros exactos fueron gestionados por la vendedora, South32. La medida forma parte de la estrategia de CoreX para fortalecer su posición en el mercado mundial del níquel, ya que la empresa, dirigida por el CEO Robert Yüksel Yildirim, considera el níquel como un mineral estratégico. CoreX ya posee operaciones de níquel similares en Kosovo, Macedonia y una mina en Costa de Marfil. Esto contrasta con la decisión de South32 de desinvertir en níquel para centrarse en el cobre y el zinc. Ricardo Gaviria, presidente de Cerro Matoso, afirmó que la nueva propiedad respalda a la empresa y a sus empleados, a pesar de los desafíos actuales como un tipo de cambio desfavorable y los bajos precios internacionales del níquel. Explicó que “la directriz es que nosotros pertenecemos a un grupo donde el níquel es un eje central de su negocio, cosa diferente a nuestro antiguo dueño, que era South32”. La comercialización del ferroníquel será ahora gestionada por la oficina central de CoreX, de manera similar al acuerdo anterior con South32. La empresa enfrenta el desafío de la disminución de la ley del níquel en la mina, lo que ha provocado una menor producción en los últimos años.