Discovery por aproximadamente 83.000 millones de dólares.
Esta adquisición redefine el panorama del streaming global, unificando dos de los catálogos de contenido más influyentes del mundo. El acuerdo, valorado entre USD 82.700 y 83.000 millones, incluye los estudios de cine y televisión de Warner Bros., así como el servicio de streaming HBO Max. Netflix se impuso en un proceso de subasta que comenzó en octubre y en el que participaron otros gigantes como Paramount y Comcast. La oferta se compone mayoritariamente de efectivo (85 %), con el compromiso de mantener los estrenos cinematográficos de Warner en salas y una indemnización de 5.000 millones de dólares en caso de que los reguladores bloqueen la operación por motivos antimonopolio. La fusión creará un conglomerado de streaming con más de 430 millones de suscriptores de pago en todo el mundo. Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, destacó el alcance cultural de la alianza al afirmar: “Juntos podemos dar a la audiencia lo que más adoran y ayudar a definir la narrativa del próximo siglo”.
La adquisición combina clásicos icónicos como *Casablanca* con fenómenos modernos como *Stranger Things*.
El acuerdo valora a Warner Bros Discovery en 27,75 dólares por acción y el mercado reaccionó positivamente, con una subida del 3,7 % en las acciones de Warner Bros. Sin embargo, la operación no está exenta de polémica: el Sindicato de Directores de Estados Unidos ha solicitado una reunión urgente y Paramount ha acusado a Warner Bros de llevar a cabo un proceso de venta “injusto” y favorable a Netflix. El economista Mario Campa señaló una posible consecuencia: Netflix podría incrementar sus precios de suscripción tras adquirir una biblioteca de contenidos tan amplia.










