Discovery por una cifra cercana a los 83.000 millones de dólares, una de las operaciones más grandes en la historia del entretenimiento que reconfigura drásticamente el panorama global del streaming. La transacción, que se impuso sobre ofertas de competidores como Paramount y Comcast, le otorga a Netflix el control sobre los estudios de cine y televisión de Warner Bros., así como sobre el servicio de streaming HBO Max y su prestigioso catálogo, que incluye desde clásicos como ‘Casablanca’ hasta fenómenos globales como ‘Game of Thrones’. La oferta de Netflix se destaca por su composición, con un 85 % en efectivo, y por incluir una cláusula de indemnización de 5.000 millones de dólares en caso de que los reguladores antimonopolio bloqueen el acuerdo. Con esta unión, el conglomerado resultante superará los 430 millones de usuarios pagos a nivel mundial, consolidándose como el líder indiscutible del mercado.

Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, destacó el alcance cultural de la alianza al afirmar: “Juntos podemos dar a la audiencia lo que más adoran y ayudar a definir la narrativa del próximo siglo”. La operación valora cada acción de Warner Bros. Discovery en 27,75 dólares, ofreciendo a sus accionistas una combinación de 23,25 dólares en efectivo y 4,501 acciones de Netflix por cada título. La noticia generó una reacción inmediata en los mercados, con un alza del 3,7 % en las acciones de Warner Bros.

Sin embargo, la adquisición no ha estado exenta de controversia.

El Wall Street Journal reportó que Paramount Skydance acusó a Warner Bros.

de llevar a cabo un proceso de venta “injusto” y favorable a Netflix, enviando una carta al director ejecutivo David Zaslav para solicitar claridad sobre la imparcialidad del comité evaluador.