ha finalizado la adquisición de la icónica casa de modas Versace, tras obtener todas las autorizaciones regulatorias necesarias. Esta operación, valorada en aproximadamente 1.300 millones de euros (1.500 millones de dólares), une a dos de las marcas más reconocidas de Italia bajo un mismo conglomerado. El acuerdo definitivo para la compra de Versace a la estadounidense Capri Holdings se firmó en abril, marcando un paso significativo en la consolidación del sector del lujo.
Con esta adquisición, Prada amplía su portafolio de marcas, que ya incluye a Miu Miu, Church's, Car Shoe, Marchesi 1824 y Luna Rossa. La integración de Versace fortalece la posición de Prada Group en el competitivo mercado global, donde ya cuenta con una red de 620 tiendas propias en más de 70 países y emplea a más de 15.000 personas. La movida estratégica permite a Prada no solo diversificar su oferta en ropa, marroquinería y calzado, sino también competir de manera más robusta contra otros gigantes del lujo como LVMH y Kering, que han crecido a través de la adquisición de marcas de alto perfil. La finalización de la compra representa la unión de dos legados de la moda italiana, con el potencial de generar sinergias en diseño, producción y distribución a nivel mundial.









