asumió oficialmente el control de las operaciones de la mina de ferroníquel Cerro Matoso S.A. en Colombia. La transacción se completó tras la venta por parte de la minera australiana South32, que decidió desinvertir en el negocio del níquel para enfocarse en otros metales como el cobre y el zinc. Para CoreX, fundado por el empresario turco Robert Yüksel Yildirim, la adquisición es un movimiento estratégico clave. A diferencia de su anterior dueño, para CoreX el níquel es un eje central de negocio, y la compra de Cerro Matoso se suma a sus operaciones existentes en Kosovo, Macedonia y Costa de Marfil, con el objetivo de posicionarse como un proveedor totalmente integrado en la industria mundial del níquel. Ricardo Gaviria, presidente de Cerro Matoso, afirmó que el cambio de propietario representa un respaldo a los empleados y al territorio, asegurando la continuidad de la operación. “La directriz es que nosotros pertenecemos a un grupo donde el níquel es un eje central de su negocio”, subrayó Gaviria. La transacción, cuyo valor podría alcanzar hasta 100 millones de dólares, se produce en un momento desafiante para la mina, con precios internacionales desfavorables y una tasa de cambio que no favorece. A pesar de esto, el nuevo dueño mantiene el objetivo de sostener la operación y buscar opciones para mejorar la rentabilidad, como la búsqueda de minerales con mayor grado de níquel. La parte comercial de Cerro Matoso ahora será gestionada directamente por la oficina matriz de CoreX.