La organización concentrará sus inversiones en sectores como energía, construcción e infraestructura, y planea reingresar al negocio del crédito a través de un modelo 100% digital. La venta de su participación del 43,9% en Scotiabank Colpatria fue un paso clave que permitió la posterior integración de esta entidad en Davivienda Group. Para el Grupo Colpatria, esta operación cierra un ciclo de 13 años de alianza y marca el fin de su presencia en la banca tradicional, un recorrido iniciado por su fundador Carlos Pacheco hace 70 años. Ahora, la compañía planea enfocar sus esfuerzos en áreas donde ya tiene presencia, como la construcción, la infraestructura vial, la energía y los activos inmobiliarios, que actualmente representan cerca del 55% de sus inversiones. El presidente de la compañía, José Fernando Llano, anunció que el grupo incursionará nuevamente en el sector financiero, pero a través de un “neobanco”.

Este modelo se basará en plataformas tecnológicas para ofrecer créditos de consumo y para pequeñas empresas, compitiendo con actores digitales como Nu y RappiPay.

Llano afirmó que “no requieren licencia bancaria inmediata”, ya que buscan un negocio más funcional y no una entidad bancaria tradicional.

El portafolio actual del Grupo Colpatria en el país está valorado en 7,8 billones de pesos, incluyendo su alianza con AXA Colpatria en el negocio de seguros.