Con esta operación, Versace se une al prestigioso portafolio del Grupo Prada, que ya incluye marcas como Miu Miu, Church's, Car Shoe, Marchesi 1824 y Luna Rossa.

Esta integración estratégica fortalece la posición de Prada en el competitivo mercado global del lujo, ampliando su oferta en categorías como ropa, marroquinería, calzado y joyería. El Grupo Prada, que ahora cuenta con 25 fábricas y más de 15.500 empleados (excluyendo a Versace), distribuye sus productos en más de 70 países a través de una red de 620 tiendas propias y canales de comercio electrónico. La adquisición es vista como una consolidación clave dentro de la industria de la moda de lujo, uniendo a dos de las casas de moda más emblemáticas de Italia bajo un mismo techo.