José Fernando Llano, presidente del Grupo Colpatria, explicó que la compañía concentrará sus esfuerzos en áreas donde ya tiene una presencia significativa, como concesiones viales, con 1.285 kilómetros a su cargo, y energía, con 1.500 megavatios de capacidad instalada.

Estos sectores representarán ahora el 55 % de sus inversiones.

La decisión de salir del negocio bancario tradicional se debió a la dificultad de rentabilizar una participación minoritaria en Scotiabank Colpatria, que se había reducido al 5 %. En su nueva incursión financiera, el grupo no creará un banco con oficinas físicas, sino que competirá en el ecosistema digital con un “neobanco” centrado en nichos como el factoring, el confirming para pymes y el microcrédito, aprovechando modelos de análisis de datos basados en IA. Para esta nueva etapa, el grupo no requerirá una licencia bancaria de inmediato, lo que le permitirá operar con mayor agilidad y menores costos. Con un portafolio de activos de 7,8 billones de pesos, el Grupo Colpatria busca ahora generar valor mediante una participación activa en proyectos de desarrollo nacional.