Tras vender su participación en Scotiabank Colpatria, el Grupo Colpatria ha anunciado un giro estratégico para concentrar sus esfuerzos en los sectores de infraestructura, energía, construcción y activos inmobiliarios. Además, el grupo planea regresar al sector financiero, pero a través de un modelo de negocio enfocado en la tecnología (Fintech), abandonando la banca tradicional. La salida del negocio bancario se concretó en enero de 2025, como parte de la transacción mayor que integrará las operaciones de Scotiabank con Davivienda. José Fernando Llano, presidente del Grupo Colpatria, explicó que la decisión se tomó al considerar que era difícil rentabilizar una posición minoritaria.
Ahora, los nuevos sectores de enfoque (infraestructura, energía, etc.) representarán cerca del 55% de sus inversiones, en las que buscan tener una participación activa. El grupo ya administra un portafolio de 7,8 billones de pesos, con 1.285 kilómetros de vías en concesión y 1.500 megavatios de capacidad instalada. La nueva incursión financiera no implicará la creación de un banco físico ni la solicitud de una licencia bancaria inmediata. En su lugar, se enfocarán en crear un "neobanco" o un "pool de carteras buenas" a través de plataformas digitales, con un enfoque en mercados de nicho como el factoring, el confirming para pymes y el microcrédito.
Nicolás Durán, CFO del grupo, señaló que el ecosistema Fintech tiene "muchas necesidades de fondeo", lo que representa una oportunidad para apalancar préstamos al sector empresarial. Se espera que la rentabilidad del holding crezca un 30% al cierre de 2025 en comparación con 2024.
En resumenEl Grupo Colpatria marca el fin de una era en la banca tradicional al vender su participación en Scotiabank para enfocarse en sectores como infraestructura y energía. Su regreso al ámbito financiero será a través de un modelo Fintech ágil, con el que busca capitalizar las oportunidades del mercado digital sin las cargas de un banco convencional.