Ahora, los nuevos sectores de enfoque (infraestructura, energía, etc.) representarán cerca del 55% de sus inversiones, en las que buscan tener una participación activa. El grupo ya administra un portafolio de 7,8 billones de pesos, con 1.285 kilómetros de vías en concesión y 1.500 megavatios de capacidad instalada. La nueva incursión financiera no implicará la creación de un banco físico ni la solicitud de una licencia bancaria inmediata. En su lugar, se enfocarán en crear un "neobanco" o un "pool de carteras buenas" a través de plataformas digitales, con un enfoque en mercados de nicho como el factoring, el confirming para pymes y el microcrédito.

Nicolás Durán, CFO del grupo, señaló que el ecosistema Fintech tiene "muchas necesidades de fondeo", lo que representa una oportunidad para apalancar préstamos al sector empresarial. Se espera que la rentabilidad del holding crezca un 30% al cierre de 2025 en comparación con 2024.