Para mitigar los riesgos de concentración, la SIC impuso condicionamientos estrictos, entre los que se destacan la obligación de ofrecer tarifas mayoristas de Roaming Automático Nacional (RAN) con descuentos de entre 12,5 % y 24,3 % a operadores como WOM, y de entre 11 % y 46 % a los Operadores Móviles Virtuales (OMV). Adicionalmente, se estableció un control de precios y calidad en 82 municipios donde la nueva entidad tendría una posición de mercado especialmente fuerte, usando como referencia ciudades como Bogotá y Popayán. A pesar de estas medidas, la decisión ha sido recibida con fuerte oposición por parte de competidores.
WOM recurrió directamente al presidente Gustavo Petro para frenar la integración, advirtiendo que, junto a Claro, la nueva empresa controlaría más del 90 % del mercado, poniendo en riesgo su propia viabilidad. De igual manera, la ‘startup’ Somos Internet alertó que se materializa un duopolio que concentrará más del 70 % del mercado de internet fijo. Por su parte, el Ministerio de las TIC negó que la unión vaya a generar un duopolio, argumentando que fortalecerá la competencia y la conectividad.










