Este resultado obliga a ambas entidades a redefinir sus estrategias futuras y abre la puerta a nuevas alianzas para Sabadell.
La oferta de BBVA solo logró la aceptación del 25,47 % del capital con derecho a voto de Sabadell, una cifra muy lejana al mínimo requerido para tomar el control. El fracaso de la OPA fue recibido positivamente por los mercados, con un repunte en las acciones de ambas entidades bancarias tras confirmarse la noticia. La operación había enfrentado una férrea oposición por parte del consejo de administración de Sabadell, liderado por su presidente Josep Oliu, quien defendió la capacidad del banco para continuar su camino en solitario. Tras el resultado, Oliu reafirmó esta postura al declarar que el foco de la entidad “no va a ser aumentar el tamaño”, sino continuar con su plan estratégico actual. El desenlace de la OPA deja a Sabadell en una posición de independencia reforzada, aunque el naufragio de la oferta abre nuevas opciones corporativas para la entidad. Inversores clave, como el mexicano David Martínez, han puesto fin a la













