El gigante minorista francés Carrefour planea su salida del mercado argentino, en un proceso que ha atraído el interés de cuatro importantes grupos empresariales. La venta de sus más de 680 sucursales podría redefinir el liderazgo en el sector de supermercados del país suramericano. La decisión de Carrefour de revisar su operación en Argentina, que podría implicar una venta total, parcial o la incorporación de un socio, se produce en un contexto de caída del consumo y altos costos operativos en el país. El proceso de venta, gestionado por Deutsche Bank, ha avanzado a una fase decisiva con la selección de cuatro finalistas: el conglomerado chileno Cencosud, el grupo argentino Coto, el Grupo De Narváez (GDN) y el fondo estadounidense Klaff Realty.
Estos competidores han presentado ofertas no vinculantes y ahora disponen de seis semanas para realizar la debida diligencia y presentar sus propuestas finales. La operación, valorada en hasta 1.000 millones de dólares, es observada de cerca por toda la industria de alimentos y bebidas, ya que un cambio de propietario de esta magnitud podría alterar las dinámicas de competencia y las relaciones con proveedores. Cencosud, que ya opera las marcas Jumbo, Disco y Vea, se perfila como un candidato fuerte que, de concretar la compra, se convertiría en el líder indiscutible del mercado.
Por su parte, GDN, operador de la cadena Changomás (antigua Walmart Argentina), ha fortalecido su posición al aliarse con el fondo de inversión L Catterton, respaldado por LVMH.
En resumenLa venta de Carrefour Argentina ha entrado en su recta final con cuatro potentes competidores disputándose una de las mayores redes de supermercados del país. La decisión, que se espera en las próximas semanas, no solo determinará el futuro de la marca francesa en la región, sino que también reconfigurará el poder en el sector minorista argentino. El resultado de esta puja definirá al nuevo líder en un mercado estratégico pero desafiante.