La petrolera estatal Ecopetrol se encuentra evaluando la posible venta de sus operaciones de fracking en la cuenca del Permian en Texas, Estados Unidos, en medio de una fuerte presión del presidente Gustavo Petro para alinear a la compañía con su política de transición energética. La propuesta ha generado un intenso debate sobre un posible detrimento patrimonial y ha encontrado resistencia tanto interna como de expertos del sector. La posible desinversión de la participación de Ecopetrol en la cuenca del Permian, operada en sociedad con Oxy, es un punto central de conflicto. El presidente Petro impulsa la venta, argumentando que es un “mal negocio” con rentabilidades decrecientes, basándose en un informe del “Consejo Permanente para la Transición Energética”. Dicho informe sostiene que la inversión inicial no se ha recuperado y que la rentabilidad disminuye a medida que los campos producen más gas que petróleo.
Por el contrario, opositores a la medida, entre ellos exfuncionarios de Ecopetrol, expertos y el sindicato USO, advierten sobre un significativo “detrimento patrimonial”.
Argumentan que los activos del Permian son clave para mantener los niveles de producción total de Ecopetrol, representando más del 15 % del total, y que su venta provocaría una caída en la producción de 755.000 a 640.000 barriles diarios. Se espera que el Gobierno utilice una asamblea extraordinaria de accionistas el 11 de noviembre para posiblemente cambiar a los miembros de la junta que se resisten a la venta, superando así la oposición interna.
En resumenEcopetrol se encuentra en una encrucijada por la propuesta de vender sus rentables activos de fracking en Estados Unidos, impulsada por el gobierno de Gustavo Petro como parte de su agenda de transición energética. Mientras el gobierno argumenta una baja rentabilidad, expertos y exfuncionarios advierten sobre un grave detrimento patrimonial y una caída en la producción. La decisión final podría definirse en una asamblea extraordinaria, evidenciando una profunda tensión entre la política gubernamental y la gobernanza corporativa de la petrolera.