Por el contrario, opositores a la medida, entre ellos exfuncionarios de Ecopetrol, expertos y el sindicato USO, advierten sobre un significativo “detrimento patrimonial”.

Argumentan que los activos del Permian son clave para mantener los niveles de producción total de Ecopetrol, representando más del 15 % del total, y que su venta provocaría una caída en la producción de 755.000 a 640.000 barriles diarios. Se espera que el Gobierno utilice una asamblea extraordinaria de accionistas el 11 de noviembre para posiblemente cambiar a los miembros de la junta que se resisten a la venta, superando así la oposición interna.