El acuerdo, que se espera finalizar en el primer semestre de 2026, incluye licencias de perfumería por 50 años para marcas como Gucci, Bottega Veneta y Balenciaga, así como una empresa conjunta al 50/50 para desarrollar nuevas “experiencias y servicios”. El CEO de Kering, Luca de Meo, afirmó que la transacción “no es un giro de 180 grados, sino una forma de acelerar el desarrollo de [sus] marcas en el segmento de la belleza” al asociarse con L'Oréal, el líder del mercado. De Meo subrayó que era “urgente centrarnos en lo que realmente sabemos hacer” y que la venta permitirá “aligerar el barco y revitalizar nuestras marcas de moda, empezando por Gucci”. Por su parte, el director general de L'Oréal, Nicolas Hieronimus, declaró que la incorporación de estas marcas “complementa perfectamente nuestra cartera existente”.