Sin embargo, Vergara afirmó que el proceso se detuvo, lo que constituye una violación del gobierno corporativo que “va a ser muy mal visto” por el regulador estadounidense, donde ya existe un expediente abierto sobre el asunto.

La investigación se centra en seis líneas, de las cuales se revelaron cuatro: la adquisición del apartamento de Roa al empresario petrolero Serafino Iacono; la remodelación de dicha propiedad; el pago de 42 millones de dólares por las plantas de generación de energía Termomorichal; y la presunta influencia del compañero sentimental de Roa en decisiones de la compañía. Vergara, quien se acogió a un retiro voluntario para, según él, librarse del “acoso y hostigamiento”, subrayó que la firma Covington & Burling había determinado que, de cara a la ley estadounidense contra la corrupción (FCPA), la investigación era necesaria. La suspensión del proceso y la marginación del oficial de cumplimiento podrían generar una falta de confianza y obligar a Ecopetrol a dar explicaciones a la SEC.