La empresa de telecomunicaciones Tigo-UNE se encuentra en un momento de importantes movimientos estratégicos y financieros, marcados por el inicio de la venta de la participación accionaria de Empresas Públicas de Medellín (EPM) y la obtención de un crédito de largo plazo por $100.000 millones de pesos por parte de Scotiabank Colpatria. Por un lado, EPM ha comenzado el proceso de enajenación de su participación en Tigo-UNE, valorada en $2,09 billones de pesos (aproximadamente 522,5 millones de dólares). La primera etapa de la venta, que se extenderá del 10 de octubre al 10 de diciembre de 2025, está dirigida exclusivamente a “destinatarios de condiciones especiales”, como empleados, pensionados y fondos de la empresa. Posteriormente, se abrirá al público general, y finalmente, Millicom, como socio mayoritario, tendrá el derecho preferente de compra.
Esta desinversión se enmarca en la estrategia de sostenibilidad financiera de EPM para fortalecer su capital y financiar proyectos estratégicos.
Por otro lado, Tigo ha asegurado un importante respaldo financiero con el crédito de $100.000 millones de pesos otorgado por Scotiabank Colpatria. Este financiamiento está destinado a sustituir deuda existente y optimizar su perfil de vencimientos, lo que permitirá a la compañía continuar con la ampliación de su cobertura y el fortalecimiento de sus operaciones, especialmente en el despliegue de inversiones 5G. Antonio Gutiérrez, vicepresidente de Scotiabank Colpatria, destacó el apoyo continuo del banco a Tigo, recordando la emisión de garantías bancarias por más de 230 millones de dólares para inversiones 5G y la estructuración de un Club Deal en 2019. Estos movimientos simultáneos —la salida de un socio público y la consolidación del apoyo de la banca privada— perfilan una nueva etapa para Tigo en el competitivo sector de las telecomunicaciones en Colombia.
En resumenTigo-UNE está reconfigurando su estructura accionaria y financiera. Mientras EPM avanza en la venta de su participación por más de 500 millones de dólares para financiar sus propios proyectos, Tigo fortalece su posición financiera con un crédito de $100.000 millones de Scotiabank Colpatria, asegurando recursos para su expansión y la optimización de su deuda.