Esta movida estratégica podría desencadenar una consolidación significativa en el competitivo mercado de telecomunicaciones del país sudamericano, donde actualmente compiten cuatro grandes operadores. El anuncio confirma los rumores sobre una posible desinversión del gigante español en la región, como parte de su estrategia de reestructuración y enfoque en mercados clave. Según los informes, varios posibles compradores ya han manifestado su interés en adquirir los activos de Telefónica Chile.

La venta, de concretarse, podría reconfigurar el panorama de la telefonía móvil en Chile, un mercado caracterizado por una intensa competencia por el dominio. Desde la filial chilena se ha comunicado que, por el momento, no cuentan con más información sobre el proceso, por lo que no es posible anticipar el alcance, las condiciones o los efectos financieros que la transacción podría tener para la compañía.

La operación se enmarca en un contexto más amplio de movimientos corporativos en el sector de las telecomunicaciones en América Latina, donde varios grupos internacionales han estado reevaluando sus portafolios de inversión.