EPM ha calificado su participación como un “activo tóxico” de bajo retorno.

Si no se venden todas las acciones en la primera etapa, se abrirá una segunda fase para el público general y, de persistir un remanente, Millicom, actual socio estratégico, tendrá derecho de preferencia para adquirirlas.

Con los recursos obtenidos, EPM planea financiar proyectos de infraestructura y servicios públicos, mientras reafirma que la empresa seguirá siendo 100 % pública y enfocada en sus negocios esenciales de energía, agua y saneamiento.

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, ha estimado que el proceso podría concluir hacia el primer semestre de 2026.