Este enfrentamiento verbal refleja la naturaleza hostil de la operación, donde las estrategias de comunicación y la percepción del mercado juegan un papel crucial. En este escenario, la atención se ha centrado en los accionistas clave, especialmente en los fondos de inversión especulativos, conocidos como "fondos cazaopas", que controlan entre el 5% y el 10% del capital del banco catalán. La mayoría de estos inversores institucionales se inclinan por aceptar la propuesta actual del BBVA sin esperar una potencial mejora, lo que podría inclinar la balanza a favor del banco adquirente. Uno de los consejeros del Sabadell, el inversor David Martínez, ha manifestado su intención de acudir a la OPA, argumentando que la operación no debería verse como una batalla campal, sino como una decisión de negocio.
Su postura evidencia las divisiones y los cálculos estratégicos que se están produciendo entre los principales accionistas.
El conflicto, que ya se prolonga por más de 17 meses, es un claro ejemplo de las complejidades de las opas hostiles en el sector bancario europeo.












