Si en esta fase no se venden todas las acciones, se abrirá una segunda etapa para el público en general. Finalmente, si aún quedaran acciones remanentes, Millicom, socio actual de EPM en Tigo-UNE, tendrá un derecho de preferencia para adquirirlas. La decisión de vender se fundamenta en el desempeño financiero de la compañía de telecomunicaciones, que ha registrado pérdidas en seis de los últimos años, llevando a EPM a catalogar su participación como un “activo tóxico” de bajo retorno. A pesar de los intentos de frenar el proceso mediante acciones legales, un juzgado en Medellín negó una acción de nulidad contra el acuerdo del Concejo que autorizó la venta, concluyendo que el trámite cumplió con todos los requisitos normativos. EPM ha reiterado que, pese a esta desinversión, la empresa seguirá siendo 100% pública y que la operación está protegida por una cláusula de protección del patrimonio público vigente hasta 2026.