El desfile partió a las 2:00 p.m. y recorrió las principales vías de la ciudad, culminando en el parque de las Américas. En ambas ciudades, los artesanos trabajaron hasta último momento en sus carrozas satíricas, un elemento central de esta costumbre ancestral que simboliza dejar atrás lo negativo del año que termina para dar la bienvenida a un nuevo ciclo con esperanza. La quema de estos muñecos a la medianoche representa un acto de purificación y renacimiento colectivo.