La fecha trasciende la fiesta para convertirse en un acto de memoria, remontándose a 1854, cuando los pueblos afro lograron el reconocimiento de su derecho al descanso. En Pasto, pintarse de negro se ha convertido en un símbolo de hermandad que honra esta historia de resistencia. El director administrativo de Cultura, Álvaro Gonzalo Reyes Risueño, explicó que la inversión responde a una directriz del gobernador Luis Alfonso Escobar para consolidar el 5 de enero como una fecha emblemática. Los recursos apoyarán la organización general, carrozas simbólicas como la de la Paz y la Reconciliación, y la logística para la participación de comunidades y agrupaciones artísticas de toda la región. La programación musical en la Plaza del Carnaval incluirá a reconocidas agrupaciones de la costa pacífica nariñense y cerrará con las orquestas Rikarena y La Suprema Corte.

Se ha abierto una convocatoria para que colectivos culturales se inscriban y participen activamente en el ‘Boroló’.