Este evento no solo definió a la nueva representante del carnaval, sino que también fue valorado como un hito en la reconstrucción del tejido social del municipio.

La masiva asistencia de jóvenes, familias y colectivos culturales evidenció una integración intergeneracional que revitalizó el espíritu comunitario. Más allá de un concurso de belleza, la elección se convirtió en un espacio que promovió el bienestar emocional y la cohesión social. La nueva reina, Karol Sofía Basante, estudiante de Comunicación Social y bailarina de folclor, destacó durante su postulación que su aspiración no era solo portar una corona, sino convertirse en “vocera de la resistencia cultural de su pueblo”. Su mensaje de convivencia pacífica y su capacidad para conectar con diversos sectores ciudadanos fueron claves en su elección.

Ahora, como soberana, asumirá el compromiso de representar al Carnaval Multicolor, visibilizando iniciativas culturales y actuando como un símbolo de unidad y orgullo territorial. Con el regreso de la elección popular, el carnaval reafirma su papel como un puente social que impulsa la inclusión y la participación ciudadana.