del sábado hasta pasadas las 3:00 a.m. del domingo, batiendo el propio récord de duración del cantante.

La producción contó con un imponente escenario 360 grados y una lista de más de 20 invitados de talla mundial que reflejaron la influencia de Balvin en la industria.

Entre las estrellas que lo acompañaron se encontraron leyendas del reguetón como Daddy Yankee y 50 Cent, así como figuras contemporáneas como Maluma, Feid, Farruko, Yandel, Eladio Carrión y Ryan Castro.

La noche estuvo cargada de momentos emotivos que trascendieron lo musical. Uno de los más comentados fue la reconciliación pública con Maluma, a quien Balvin dedicó sentidas palabras: “De ser de mis mayores competencias, se ha vuelto uno de mis grandes hermanos.

Eres un parcero, un hermano”.

Otro instante de gran vulnerabilidad ocurrió cuando el artista rompió en llanto tras ver un video de su pareja, Valentina Ferrer, y su hijo Río, antes de interpretar la canción que lleva el mismo nombre. El respeto de sus colegas quedó patente en las palabras de Daddy Yankee, quien reconoció no solo el legado musical de J Balvin, sino también “la persona y el amigo que hay detrás del artista”. El evento generó un notable impacto económico, con un aumento reportado de hasta el 75 % en las búsquedas de vuelos a Medellín, y requirió una operación especial del Metro de la ciudad para garantizar la movilidad.