La magnitud del show quedó demostrada no solo por su duración, que inició a las 8:00 p. m. del sábado y finalizó pasadas las 3:00 a. m. del domingo, sino también por la constelación de estrellas que lo acompañaron. La lista de más de 25 invitados incluyó a leyendas del reguetón como Daddy Yankee y 50 Cent, así como a figuras clave del género como Maluma, Feid, Farruko, Yandel, De La Ghetto, Eladio Carrión y Ryan Castro, entre otros.
Un asistente comentó en redes sociales: "Pagué por ver a J Balvin y terminé viendo el mejor festival musical que se haya hecho en Colombia". La puesta en escena, con un escenario de 360 grados, 70 bailarines y un helicóptero para la entrada del artista, reforzó el carácter monumental del concierto. Más allá del despliegue técnico, la noche estuvo cargada de momentos emotivos. Uno de los más comentados fue cuando Balvin rompió en llanto al ver un video sorpresa de su pareja, Valentina Ferrer, y su hijo Río, antes de interpretar la canción que lleva el mismo nombre. Otro instante significativo fue su conversación en tarima con Maluma, donde ambos sellaron su amistad.
“De ser de mis mayores competencias, se ha vuelto uno de mis grandes hermanos”, expresó Balvin. El respeto de la industria quedó patente cuando Daddy Yankee reconoció públicamente el legado de J Balvin, afirmando: “El respeto de Yankee no lo tiene cualquiera y J Balvin se lo supo ganar”.













