La edición 52 del FICC se destacó por su ecléctica oferta musical.

El concierto del mexicano Marco Antonio Solís en el Estadio La Independencia de Tunja fue uno de los eventos más esperados, convocando a una multitud y requiriendo la implementación de un plan especial de movilidad. A su vez, el festival abrió espacio para otros géneros con una “Noche de Rock” que incluyó a bandas como Amigos Invisibles, Velo de Oza y Dr. Krápula, demostrando la capacidad del evento para atraer a públicos diversos. La programación también contó con presentaciones de virtuosos como el ícono del jazz latino Paquito D’Rivera junto al Trío Palos y Cuerdas, y el pianista de flamenco Andrés Barrios, enriqueciendo la agenda cultural. Paralelamente, el FICC fue el escenario para el lanzamiento de “Artesanías de Boyacá” y la segunda edición de CosechArte, una feria que visibiliza el trabajo de creadores y productores locales, conectando el arte con la cosecha. Esta dualidad, entre espectáculos de talla mundial y el fortalecimiento de la cultura campesina local, define la relevancia del FICC como un motor de desarrollo cultural y turístico para Boyacá, que celebra sus raíces mientras se abre al mundo.