El evento reafirmó su compromiso con las raíces campesinas al tiempo que se abrió a géneros y públicos globales.

La edición 52 del festival se destacó por una ambiciosa agenda artística que se desplegó en Tunja y otros municipios como Villa de Leyva, Duitama y Puerto Boyacá. Uno de los eventos más esperados fue el concierto gratuito de Marco Antonio Solís el 2 de noviembre en el Estadio La Independencia de Tunja, para el cual se habilitaron zonas gratuitas con aforo limitado y se implementaron cierres viales para garantizar la seguridad. De manera similar, Silvestre Dangond ofreció un concierto gratuito en Puerto Boyacá el 25 de octubre, acompañado de otros artistas vallenatos como Rafa Pérez y Karen Lizarazo. El festival también incluyó una noche de rock con las bandas Amigos Invisibles, Velo de Oza, Nasa Histoires y Dr. Krápula. La oferta de alta cultura fue igualmente notable, con la presentación del legendario clarinetista de jazz latino Paquito D’Rivera junto al Trío Palos y Cuerdas, la guitarrista paraguaya Berta Rojas, y el pianista de flamenco Andrés Barrios. Además de la música, el FICC integró una robusta agenda literaria, con la participación del ensayista Esteban Pinotti y una presentación teatral de la aclamada obra “La vorágine” por parte del Teatro Petra, demostrando su carácter multidisciplinario y su alcance internacional.