Sin embargo, la comunidad artística y la ciudadanía consideran que la medida atenta contra la esencia y el esplendor de la festividad, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. La exclusión de artesanos emblemáticos ha sido vista como un golpe a la tradición creativa. Ante la creciente inconformidad, se ha presentado una petición formal al alcalde de Pasto, Nicolás Toro Muñoz, para que se reconsidere la postura y se busque una alternativa que permita la participación de los maestros afectados, abriendo un debate sobre el equilibrio entre la normativa y la preservación del legado cultural del carnaval.