Bogotá vive su primera Bienal Internacional de Arte y Ciudad, BOG25, un ambicioso evento cultural que se extenderá hasta el 9 de noviembre y que busca transformar el espacio urbano en un gran museo abierto y gratuito. Con la participación de más de 200 artistas de 12 países, la bienal ha intervenido lugares icónicos de la ciudad, desde museos tradicionales hasta plazas públicas, bajo el lema general “Bogotá, ensayos sobre la felicidad”. La sede principal es el Palacio de San Francisco, pero la experiencia se despliega por toda la ciudad en más de veinticinco sedes. Entre las obras más destacadas se encuentra “Arrancada de raíz” del artista argentino Leandro Erlich, una casa que parece flotar suspendida en el aire en el Parque de Lourdes. Otra pieza clave es “Surrender (Flag)” del irlandés John Gerrard, una bandera de vapor blanco que ondea en el Palacio de San Francisco, simbolizando un llamado a la rendición en un mundo de fronteras. La Cinemateca de Bogotá alberga la obra “Arañas del paraíso” de la colombiana María Fernanda Cardoso, mientras que la Plazoleta del Rosario presenta la intervención “Dándole peso a unos besos” de Iván Argote.
Un proyecto notable es el Museo Aerosolar, un globo gigante hecho con más de 5.000 bolsas plásticas reutilizadas e intervenidas por 600 niños, que se elevará en el Parque de los Novios.
La bienal no solo busca democratizar el acceso al arte, sino también generar conversaciones sobre el entorno urbano, la sostenibilidad y la memoria colectiva, posicionando a Bogotá como un epicentro del arte contemporáneo en América Latina.
En resumenLa BOG25 se consolida como una iniciativa cultural de gran escala que saca el arte de los museos para integrarlo en la vida cotidiana de los bogotanos. A través de intervenciones artísticas en el espacio público y una programación gratuita, el evento invita a la ciudadanía a reflexionar sobre la ciudad y la felicidad, reafirmando el estatus de Bogotá como capital cultural.