Mientras los organizadores, Páramo Presenta y Ocesa, citaron “dificultades logísticas del promotor y del recinto” y aseguraron que “el artista estaba listo para presentarse”, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) aclaró que no otorgó el concepto favorable debido a la “falta de información y documentación técnica suficiente y oportuna” por parte del organizador. Luz Ángela Castro, directora de Ocesa, denunció una “guerra sucia” contra el recinto y calificó el sistema de permisos como “obsoleto”. Como respuesta a la crisis, la Alcaldía de Bogotá anunció que los permisos para eventos masivos deberán estar definidos con un mínimo de cinco días de antelación. Por su parte, Páramo Presenta emitió disculpas públicas y garantizó la devolución del 100 % del valor de las boletas, incluyendo el costo del servicio, a través de Ticketmaster. La Superintendencia de Industria y Comercio confirmó que abrirá una investigación para esclarecer los hechos y proteger a los consumidores afectados, dejando una sombra de incertidumbre sobre los futuros eventos programados en el venue, como los de Guns N’ Roses y Shakira.