Una fuerte controversia ha surgido en Pasto ante la decisión de Corpocarnaval de reducir significativamente el número de carrozas grandes para el desfile magno del Carnaval de Negros y Blancos de 2026. La medida, que disminuye de 18 o 20 a solo 12 las carrozas participantes, ha generado el descontento de artesanos, cultores y la ciudadanía, quienes consideran que atenta contra la esencia y espectacularidad de la fiesta, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El gerente de Corpocarnaval, Andrés Jaramillo, defendió la decisión argumentando que cinco de las propuestas presentadas no cumplieron con los ítems exigidos en el reglamento, un documento que, según él, fue elaborado por los propios artesanos.
“No se pueden cambiar las reglas a conveniencia, cuando fueron ellos mismos quienes las establecieron”, afirmó Jaramillo.
La polémica se intensificó al conocerse que entre los excluidos se encuentra Leonard Zarama, maestro de amplia trayectoria y múltiple ganador del carnaval, cuya carroza “La Vorágine” fue la triunfadora en 2025. Aunque Jaramillo señaló que el número de carrozas pequeñas aumentará, para muchos esto no compensa la ausencia de los imponentes “titanes andantes”. La situación ha escalado hasta el despacho del alcalde de Pasto, Nicolás Toro Muñoz, donde reposa una petición ciudadana que solicita reconsiderar la medida. La comunidad artística y los seguidores del carnaval temen que esta reducción afecte la proyección de la fiesta y su riqueza creativa, generando un debate sobre el equilibrio entre la normatividad y la preservación de la tradición.
En resumenLa decisión de Corpocarnaval de reducir el número de carrozas magnas para el Carnaval de Negros y Blancos 2026 ha provocado una profunda división en Pasto. Mientras la organización defiende la aplicación estricta del reglamento, artesanos y ciudadanos alertan sobre el riesgo de afectar la calidad y tradición de la fiesta, dejando en el aire el futuro de uno de los eventos culturales más importantes de Colombia.