Tras el fallecimiento de su padre el 21 de diciembre, Cediel compartió en Instagram imágenes familiares junto al féretro, acompañadas de un mensaje de despedida. Sin embargo, la publicación generó una ola de críticas de usuarios que consideraron inapropiado posar para fotos, algunas con una leve sonrisa, durante las exequias. Comentarios como “¿Es un funeral o una sesión de fotos?” se multiplicaron, cuestionando la autenticidad de su dolor. Ante la avalancha de señalamientos, la presentadora reaccionó con firmeza.
En respuesta a un comentario, Cediel escribió: “Cada quien vive el duelo a su manera.
Nadie tiene la última palabra al respecto”.
Con esta declaración, pidió respeto por el dolor de su familia y subrayó que el luto es un proceso personal sin reglas universales. Su postura generó tanto apoyo de quienes defendían su libertad de expresión como nuevas críticas, consolidando el episodio como un caso de estudio sobre el juicio digital y la gestión de la imagen pública en momentos de vulnerabilidad.











