La investigación, que se hizo pública en 2023 tras una serie de reportajes periodísticos, permanece abierta, y las autoridades han instado a cualquier persona con información relevante a presentarse. La respuesta de Brand, según se menciona en uno de los artículos, ha sido rechazar las acusaciones, asegurando no haber “estado nunca implicado en una relación no consentida”.

A pesar de sus negaciones, el proceso judicial sigue su curso. Brand deberá comparecer ante el Tribunal de Magistrados de Westminster en enero de 2026 para responder por las nuevas imputaciones, mientras que el juicio por los cargos anteriores está programado para junio de 2026. La acumulación de acusaciones y el avance del caso han mantenido el escándalo en el centro de la atención mediática, solidificando la gravedad de la situación legal que enfrenta el actor.